Bokeh Reflexiones

Tras vomitar palabras, me di la vuelta y caminé. Y la lluvia hizo que agachara la cabeza. Vi mis raídos zapatos, que aún así me acompañaban de lado a lado sin un mal gesto. Como un amigo de verdad.
Y en la ciudad, las luces brillan en el suelo tanto como en el cielo. Ese cielo que lloraba sangre hace bien poco. Pero ahora negro, convertía todo en bokeh.
escuchando: vetusta morla
por pedro arilla / 8 Octubre 2009

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