[Escrito por Eddie]
Este el 5º año consecutivo en el que la fecha de hoy tiene para mí un significado más importante que el del típico día normal de me levanto, me rasco las pelotillas y si puedo me vuelvo a la cama.
Se puede decir que todo empezó hace un poco más de 5 años, el primer día de universidad. No conocía a nadie, estaba como un flan
y encima no había ni una tía medio decente. Dónde me he metido pensé (lo malo es que lo sigo pensando). Pues me fui al final de la clase, a ver si con un poco de suerte pasaba desapercibido, y acabe justo al lado de un chaval vestido todo de negro y con un pelo que le llegaba hasta la espalda, y yo con una marca de ropa que se desencaminaba un pelín de la estética heavy.
Me acorde de las palabras que me había dicho mi padre unas horas antes: No te preocupes que con lo sociable que eres, seguro que conoces gente muy pronto. Saqué una conclusión muy acertada, decirle a mi padre de vez en cuando: ¡cállate!. Me aburría un huevo, el individuo este no me decía ni mú y yo no sabía de qué hablar: de música seguro que no (se veía claramente que no íbamos a estar de acuerdo), de deportes podía ser problemático (por eso del rollo Madrid-Barça, Zaragoza-Osasuna, etc.) y de mujeres menos porque no había ninguna.
Hasta que la profesora dijo una tontería, y yo hice una pequeña broma (jurará y perjurará que la broma la hizo él, pero ni caso), entonces me miró y nos presentamos. Así empezamos a hablar, dio la casualidad de que vivíamos muy cerca, y nos juntámos para ir a la universidad día tras día.
Este fue el comienzo de lo que ha llegado a ser algo más que una simple relación con un conocido, o incluso amigo, tal es que incluso nos llamamos entre nosotros tato.
Esta persona como supongo que habréis imaginado, no es otro que el Señor Demente, más conocido como Pedro Arilla y hoy, el 24 de enero de 2007, le veo cumplir un año más. Sí, hoy es su cumpleaños y cumple 23 añazos.
Así que, ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!
P.D: Ala, vamos a intentar colapsarle la página a base de comentarios de felicitación.
por pedro arilla / 7 comentarios / 24 Enero 2007